En 2025 se prevee que existan 75.000 millones de dispositivos conectados a Internet en todo el mundo. Por eso hay que preparar la infraestructura para que puedan circular la cantidad de Gb necesarios en tiempo, forma y “tamaño”.

El 5G, que responde a la quinta generación, nace principalmente por la necesidad de conectar cada vez más cosas a Internet. Como ya hablábamos en un post anterior “El Internet de las cosas (IoT)”, y actualizando los datos respecto a ese post, en 2025 se prevee que existan 75.000 millones de dispositivos conectados a Internet en todo el mundo (según Statista). Lo que supone 40.000 millones de dispositivos más en función de lo previsto para este año 2020.

No sabemos si se producirá realmente este espectacular crecimiento en solo cinco años, pero la tendencia está ahí y cada vez más dispositivos y objetos traen la funcionalidad de conexión incorporada. Piensa en tu casa y piensa cuantos dispositivos tienes conectados al Wifi…1, 2, 3, 4, 5, 6…¿?

 

Ventajas del 5G

Analizamos los tres aspectos de las ventajas del 5G aplicados a los beneficios que percibiremos nosotros como usuarios:

TIEMPO: los datos llegarán más rápido que nunca.

La latencia mejorará significativamente (desde que haces clic hasta que se carga la página). La carga se realizará entre 1 y 5 milisegundos, lo que supone una carga de contenidos casi en tiempo real.

Esto aplicaría a aquellos campos donde la conexión inmediata es fundamental y una alta latencia podría suponer mucho, como por ejemplo; la telemedicina: operaciones por videoconferencia, diagnósticos de urgencias…; o los vehículos con asistencia a tiempo real y los autónomos.

FORMA: alta densidad de dispositivos conectados.

Además de una banda ancha móvil de muy alta velocidad y capacidad, con velocidades en movilidad superiores a 100 Mbit/s y picos de 1 Gbit/s. Que permitirá comunicaciones masivas tipo máquina a máquina (M2M). Que viene a ser “las cosas conectadas” pero permite un paso más incluso: “cosas conectadas pero moviéndose”

Desbloquearán también, características muy solicitadas como los comandos de voz, el reconocimiento facial, el procesamiento de imágenes y vídeo en tiempo real e interfaces basadas en gestos.

Además, permitirá que los dispositivos se conecten entre sí directamente, con una comunicación más eficiente y por tanto con un menor gasto de la batería.

TAMAÑO: datos, datos, datos….gigas, gigas, gigas

Descargas inmediatas, juegos online con mejor interacción, Realidad virtual sin cables, realidad aumentada realmente inmersiva, sensores que envíen información…

Las redes 3G tienen un tiempo de respuesta típico de 100 milisegundos, la 4G tarda alrededor de 30 milisegundos y el tiempo de respuesta de la 5G será tan bajo como 1 milisegundo. Según la GSMA, el éxito de los servicios de telecomunicaciones de la 5G, depende de los gobiernos y reguladores nacionales y que estos, permitan un acceso oportuno a la cantidad y el tipo de espectro adecuada y asequible, bajo las condiciones apropiadas; en estas circunstancias la cantidad de espectro asignado y los precios que se pagaron varia de país a país.

De la misma manera, el 5G no es sólo una evolución de escala sino también un salto para nuevas prestaciones. Pero también algunos pueden pensar que llega el Gran Hermano definitivo, donde estaremos conectados, sincronizados y monitorizados en tiempo real.